¿Cómo se hace una elevación de seno? ¿Qué cuidados postoperatorios seguir?

Preparación de la elevación de seno maxilar

¿Cómo se hace una elevación de seno? ¿Qué cuidados postoperatorios seguir?

La elevación de seno maxilar es una de las intervenciones más habituales en implantología avanzada, y también una de las que generan más dudas entre los pacientes que necesitan implantes dentales en la zona posterior del maxilar superior.

Si te han dicho que no tienes suficiente hueso para colocar implantes y necesitas una elevación de seno, es normal que quieras saber cómo se realiza esta cirugía, cuánto dura la recuperación y qué cuidados debes seguir después.

¿Qué es la elevación de seno maxilar?

La elevación de seno maxilar es una cirugía que tiene como objetivo aumentar la cantidad de hueso en el maxilar superior, concretamente en la zona de premolares y molares.

Para lograrlo, el cirujano eleva la membrana de Schneider (la mucosa que recubre el interior del seno maxilar) y rellena el espacio creado con un material de injerto óseo.

Este procedimiento es necesario cuando el paciente ha perdido hueso en esa zona, ya sea por la reabsorción ósea que se produce tras la pérdida de dientes, por una periodontitis avanzada o por la propia anatomía de los senos maxilares, que en algunas personas ocupan un espacio mayor de lo habitual.

Sin una base ósea suficiente, los implantes dentales no podrían anclarse de forma estable.

Tipos de elevación de seno

Existen dos técnicas principales para realizar una elevación de seno, y la elección entre una y otra depende, sobre todo, de la cantidad de hueso residual que presente el paciente:

1- Elevación de seno por abordaje lateral (abierta)

Es la técnica indicada cuando la altura del hueso disponible es inferior a cinco milímetros.

El cirujano realiza una pequeña ventana en la pared lateral del seno maxilar, levanta con cuidado la membrana de Schneider y coloca el material de injerto en el espacio resultante.

Esta técnica permite conseguir una mayor ganancia de hueso en altura y es la más utilizada en casos de atrofia ósea importante.

En Pérez Saavedra, este tipo de cirugía se planifica con apoyo de TAC y tecnología CBCT, lo que permite conocer con precisión la anatomía del seno y reducir el riesgo de complicaciones.

2- Elevación de seno por abordaje transcrestal (cerrada)

Se emplea cuando el paciente conserva al menos cinco o seis milímetros de hueso. En este caso, el acceso se realiza a través del propio alveolo (el orificio donde irá el implante), utilizando instrumentos llamados osteotomos que desplazan suavemente la membrana hacia arriba.

Es una técnica menos invasiva, con una recuperación algo más rápida, y en determinados casos permite colocar el implante en la misma intervención.

¿Cómo se realiza una elevación de seno maxilar?

El procedimiento se lleva a cabo en la clínica dental, de forma ambulatoria y bajo anestesia local.

Las fases principales de la cirugía son las siguientes:

  • Planificación con imagen 3D: antes de la intervención, hay que realizar un estudio implantológico con TAC o CBCT para evaluar la cantidad de hueso, la anatomía del seno y la presencia de septos (tabiques internos que pueden complicar la cirugía). En Pérez Saavedra contamos con todas las herramientas diagnósticas necesarias para planificar elevaciones de seno, por lo que nuestros pacientes no tienen que desplazarse a otros centros.
  • Anestesia: se aplica anestesia local en la zona a intervenir.
  • Acceso al seno: según la técnica elegida (abierta o cerrada), el cirujano accede al seno maxilar y despega cuidadosamente la membrana de Schneider.
  • Colocación del injerto: se rellena el espacio con el material de injerto óseo. Dicho material puede ser sintético, de origen bovino o del propio paciente, según el caso.
  • Sutura: se cierra la zona intervenida y se pautan las indicaciones postoperatorias.

La intervención suele durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la complejidad del caso y de si se colocan los implantes en el mismo acto quirúrgico.

Recomendaciones tras la cirugía de elevación de seno

El postoperatorio de la elevación de seno maxilar es, por lo general, bien tolerado por los pacientes. Sin embargo, seguir las indicaciones del cirujano es fundamental para favorecer la cicatrización y evitar complicaciones.

Las principales recomendaciones son:

  • No sonarse la nariz durante al menos dos semanas. La presión que se genera al sonarse puede dañar la membrana del seno y comprometer el injerto.
  • Estornudar con la boca abierta durante un periodo de dos a cuatro semanas para no generar presión en la cavidad sinusal.
  • Evitar el ejercicio físico intenso durante la primera semana, ya que el aumento de la presión arterial puede provocar sangrado en la zona intervenida.
  • No fumar ni beber alcohol durante al menos una semana (idealmente, durante todo el proceso de cicatrización). El tabaco dificulta la regeneración ósea y aumenta el riesgo de infección.
  • Seguir una dieta blanda y templada durante los primeros días, evitando masticar por el lado intervenido.
  • Aplicar frío local en la mejilla durante las primeras 24-48 horas para reducir la inflamación.
  • Tomar la medicación pautada (analgésicos, antibióticos y, si procede, antiinflamatorios) según las indicaciones del especialista.
  • Dormir con la cabeza ligeramente elevada las primeras noches para minimizar la hinchazón.

En Pérez Saavedra nos gusta recordar que estas pautas son orientativas y que siempre se deben seguir las instrucciones específicas del doctor Eduardo Boto, nuestro especialista en implantología, ya que pueden variar según las características de cada caso.

¿Cuánto tarda en curarse una elevación de seno maxilar?

La recuperación de los tejidos blandos (encía y mucosa) suele producirse en un plazo de dos a tres semanas. Durante los primeros días es normal experimentar hinchazón, molestias leves y, en algunos casos, un ligero sangrado por la nariz. Estos síntomas suelen alcanzar su punto máximo entre el segundo y el tercer día, para después ir remitiendo progresivamente.

Por su parte, la maduración del injerto óseo (es decir, el tiempo que tarda el material injertado en integrarse con el hueso natural del paciente) requiere un plazo mayor: entre cuatro y seis meses, dependiendo del tipo de injerto utilizado y de la respuesta biológica de cada paciente.

En Pérez Saavedra, nuestros especialistas realizan un seguimiento periódico con pruebas de imagen para comprobar la evolución del injerto y determinar el momento óptimo para la colocación de los implantes.

¿Cuándo podré colocarme los implantes tras la elevación de seno?

El momento de la colocación de los implantes depende de la cantidad de hueso residual y de la técnica utilizada:

  • Si se ha utilizado el abordaje transcrestal (elevación de seno cerrada) y el paciente cuenta con hueso suficiente para dar estabilidad primaria al implante, en muchos casos se pueden colocar los implantes en la misma intervención que la elevación de seno.
  • Si se ha realizado un abordaje lateral (elevación de seno abierta), lo habitual es esperar entre cuatro y seis meses para que el injerto madure y se integre con el hueso del paciente antes de colocar los implantes.
  • En casos con muy poco hueso residual (menos de tres o cuatro milímetros), el tiempo de espera puede alargarse hasta los seis o nueve meses, ya que el volumen de injerto necesario es mayor.

¿Cuáles son los riesgos de la elevación del seno maxilar?

La elevación de seno maxilar es un procedimiento seguro y predecible cuando lo realiza un cirujano experimentado. No obstante, como cualquier cirugía, conlleva ciertos riesgos que conviene conocer:

  • Perforación de la membrana de Schneider: es la complicación más frecuente. Según la literatura científica, se produce en aproximadamente un 19-24% de los abordajes laterales (Agarwal et al., 2024). Una planificación adecuada con CBCT y la experiencia del cirujano reducen significativamente este riesgo. Si se produce, el especialista puede reparar la membrana durante la propia intervención sin que afecte al resultado final.
  • Infección postoperatoria: es poco frecuente, ya que afecta a entre el 2 y el 5% de los casos. Se previene con una buena higiene oral y el tratamiento antibiótico pautado.
  • Sinusitis: en casos aislados puede producirse una inflamación del seno maxilar tras la intervención, que suele resolverse con tratamiento médico.
  • Fracaso del injerto: es infrecuente, pero puede ocurrir si el injerto no se integra correctamente en el hueso. Factores como el tabaquismo, la diabetes mal controlada o una higiene deficiente aumentan este riesgo.

La tasa de supervivencia de los implantes colocados tras una elevación de seno es muy alta. Una revisión sistemática reciente situó la supervivencia de los implantes por encima del 96% a largo plazo (Al Thobaiti et al., 2022), lo que confirma que es un procedimiento fiable y con resultados predecibles.

Si necesitas una elevación de seno maxilar o tienes dudas sobre si eres candidato a este procedimiento, en la Clínica Dental Pérez Saavedra podemos ayudarte. Pide una primera consulta sin coste con nuestro equipo médico especializado en Implantología y Prostodoncia, liderado por el doctor Eduardo Boto, para que valore tu caso y te explique las opciones de tratamiento más adecuadas para ti.

Fuentes

 

 

 

855 555 Eduardo Boto