Sedación consciente en el dentista: ¿qué es y cómo se hace?

Sedación consciente en el dentista

Sedación consciente en el dentista: ¿qué es y cómo se hace?

La sedación consciente en el dentista es una técnica recomendada para todas las personas que padecen odontofobia. Es decir, que tienen miedo a acudir a una clínica dental a hacerse un tratamiento.

La sedación consciente ayuda, además, a que todos estos pacientes gocen de una buena salud oral. Esto se debe a que las personas que tienen miedo al dentista se caracterizan por evitar, cancelar o posponer sus citas de revisión o de tratamiento. Con esta práctica, ponen en riesgo su salud bucodental, así como la posibilidad de detectar cualquier problema oral en una fase inicial.

En Pérez Saavedra ofrecemos esta técnica en un entorno hospitalario, gracias a un acuerdo de colaboración suscrito entre nuestra clínica dental y el Hospital Vithas Málaga Parque de San Antonio. Esto nos permite tratar con la máxima seguridad a todos nuestros pacientes (niños, adultos o personas de cualquier edad con necesidades especiales), en sus tratamientos dentales o quirúrgicos.

A continuación vamos a explicarte, con detalle, qué es la sedación consciente en el dentista, cuándo se recurre a ella y cómo la llevamos a cabo en Pérez Saavedra.

¿Qué es la sedación consciente en odontología?

La sedación consciente es una técnica que, sobre todo, se lleva a cabo para calmar los nervios y la ansiedad de las personas que padecen miedo al dentista y se van a someter a un tratamiento dental.

Como su propio nombre indica, este tipo de sedación permite que el paciente permanezca consciente durante todo el procedimiento. Sin embargo, estará mucho más relajado y tendrá una gran sensación de bienestar. De hecho, es frecuente que los pacientes se queden dormidos unos segundos después de administrar los sedantes.

Además, la sedación consciente en el dentista tiene una característica que da mucha tranquilidad: una vez finalizado el tratamiento, la persona no tendrá recuerdos de la intervención que le han realizado.

¿Qué diferencia hay entre la sedación consciente y la anestesia?

La diferencia principal es sencilla: la sedación te relaja, mientras que la anestesia evita el dolor. Por eso ambas se complementan y no son lo mismo:

  • Anestesia local: adormece solo la zona en la que se aplica y elimina el dolor, sin afectar a tu nivel de consciencia. Por eso resulta imprescindible en la mayoría de los tratamientos dentales.
  • Sedación consciente: reduce el miedo y la ansiedad y te lleva a un estado de relajación profunda, pero no calma el dolor por sí sola, de ahí que se combine siempre con la anestesia local.
  • Anestesia general: provoca una pérdida total de la consciencia, de modo que no puedes comunicarte ni colaborar, y requiere soporte para la respiración. Es un escalón distinto, reservado a casos concretos.

¿Cómo se hace la sedación consciente?

En la sedación consciente participan, fundamentalmente, dos profesionales: el odontólogo y el médico anestesista.

Por un lado, el odontólogo es quien realiza el tratamiento en sí mismo (cirugías de implantes dentales, extracciones de dientes, endodoncias…).

Por otro lado, el anestesista se encarga de sedar al paciente y de monitorizar su actividad durante todo el procedimiento dental (controlar sus constantes vitales, regular la medicación suministrada…).

La sedación consciente en el dentista se hace por vía intravenosa, lo que garantiza que el efecto sea inmediato. A través de una vena, el anestesista administra una serie de fármacos sedantes, fundamentalmente midazolam (en adultos) o propofol (en niños).

Dicho esto, hay que resaltar que, junto con la sedación consciente, también se suministra anestesia local. Es decir, ambas técnicas se complementan: la sedación consciente sirve para relajar al paciente y la anestesia evita el dolor.

¿Dónde se realiza la sedación consciente?

En Pérez Saavedra, la sedación consciente no se realiza en la propia clínica, sino en un quirófano hospitalario, gracias a un acuerdo de colaboración con el Hospital Vithas Málaga Parque de San Antonio.

Esto se debe a que un entorno hospitalario reúne todos los recursos técnicos y humanos necesarios para controlar al paciente con el máximo rigor, algo que las clínicas dentales no pueden ofrecer.

Lejos de ser un inconveniente, esta decisión es una garantía de seguridad: podemos tratar a niños, adultos y personas con necesidades especiales de cualquier edad en los tratamientos dentales o quirúrgicos que requieran.

En definitiva, llevar la sedación a un quirófano hospitalario nos permite asumir con mayor seguridad todos los tratamientos, incluso aquellos que requieren un control más estricto.

¿Cuándo se recomienda la sedación consciente?

La sedación consciente se puede llevar a cabo en cualquier tratamiento realizado por el dentista: cirugías de implantes, endodoncias, extracciones dentales, etc. En general, podemos decir que recomendamos administrar sedación consciente en tres tipos de casos:

1- Tratamientos que generan miedo, nervios o ansiedad

Este es el principal uso de la sedación consciente. La inmensa mayoría de las personas recurren a ella porque tienen pánico al dentista o consideran la visita a este profesional demasiado incómoda o desagradable.

Para evitar que pospongan sus tratamientos o descuiden su salud, podemos ofrecerles el uso de sedación. De esta manera, sus visitas a la clínica serán mucho más agradables.

2- Tratamientos largos o extensos

La sedación consciente en el dentista también se puede utilizar para condensar intervenciones y hacer menos visitas a la clínica. Por ejemplo, hay personas que llevan muchos años sin acudir al odontólogo y, por ese motivo, necesitan realizarse varios tratamientos, lo que también requiere bastante tiempo.

Otros pacientes, en cambio, viven lejos de la clínica o tienen poca disponibilidad. El administrar sedación consciente permite que todas esas personas se realicen varios tratamientos en una sola mañana, por ejemplo. Y, además, de una forma muy cómoda, ya que apenas se enteran del procedimiento.

3- Tratamientos que requieren un alto nivel de colaboración

La sedación consciente también está especialmente indicada en niños y personas de cualquier edad con necesidades especiales. Es decir, en pacientes que no pueden colaborar todo lo necesario con el dentista y que tienen dificultades para permanecer quietos o evitar los movimientos bruscos. Por su seguridad, es preferible sedarlos y que se mantengan relajados.

¿Qué se siente en la sedación consciente?

La sedación consciente induce al paciente a un estado de relajación profunda, muy próximo al sueño. Esto quiere decir que la persona sentirá que está despierta y podrá realizar cualquier movimiento que le pida el dentista (girar la cabeza, abrir más la boca…).

Sin embargo, el paciente estará tan relajado y somnoliento que no sentirá ningún tipo de miedo, nervios o ansiedad. Además, el fármaco utilizado para sedar hace que el paciente no se acuerde, prácticamente, de nada acerca del tratamiento que le han realizado.

¿Qué ventajas tiene la sedación consciente dental?

Aunque hemos ido mencionando varios beneficios a lo largo del artículo, a continuación, vamos a recopilar todas las ventajas de la sedación consciente en el dentista:

  • Reducción de la ansiedad y el miedo.
  • Alivio del dolor: la sedación consciente no sustituye a los anestésicos locales, pero puede complementar su efecto y aumentar la sensación de bienestar, ya que consigue que el paciente sea menos consciente de su intervención y de la incomodidad que le provoca.
  • Percepción del tiempo reducida: los pacientes que están bajo los efectos de la sedación consciente sienten que el tiempo pasa más rápido, lo cual es especialmente beneficioso durante procedimientos largos.
  • Amnesia parcial o completa: algunos de los medicamentos utilizados para la sedación consciente tienen un ligero efecto amnésico, lo que significa que los pacientes no recordarán gran parte del procedimiento, reduciendo cualquier incomodidad o trauma asociado.
  • Mayor colaboración del paciente: en general, un paciente relajado se siente más confiado y colabora mejor con el procedimiento, lo que facilita el trabajo del dentista y puede resultar en una experiencia más rápida y agradable. Aunque la persona se quede dormida o prácticamente dormida, puede seguir instrucciones básicas de los profesionales, como abrir o cerrar más la boca.
  • Mayor sensación de comodidad: la sedación consciente ayuda a minimizar las molestias físicas asociadas a los periodos prolongados en el sillón del dentista.

Medicamentos utilizados en el dentista para la sedación consciente

Para realizar un tratamiento bajo sedación consciente se puede suministrar un único medicamento o una combinación de varios, lo que permite lograr el efecto deseado. Los dos medicamentos más utilizados son los siguientes:

  • Midazolam: es el fármaco que se administra en la mayoría de las ocasiones, ya que se usa en pacientes adultos. Pertenece a la familia de las benzodiacepinas, lo que quiere decir, entre otras cosas, que tiene efectos sedantes, ansiolíticos y amnésicos.
  • Propofol: es el medicamento usado en niños. Es de corta duración y se utiliza en procedimientos que requieren una sedación más profunda.

¿Qué riesgos tiene la sedación consciente?

La sedación consciente es un procedimiento seguro, siempre y cuando sea administrada por profesionales cualificados y experimentados y en un entorno con los medios adecuados.

Aun así, como sucede con cualquier tratamiento médico, la sedación consciente en el dentista conlleva ciertos riesgos y posibles efectos secundarios. Los principales son los siguientes:

  • Reacciones adversas a la medicación: un número mínimo de personas experimentan reacciones adversas a los medicamentos utilizados para la sedación. Dichos efectos secundarios pueden incluir náuseas, vómitos, mareos y reacciones alérgicas.
  • Alteraciones en el ritmo respiratorio: los sedantes pueden deprimir el sistema respiratorio, lo que puede resultar en un ritmo de respiración superficial. Por ello, es necesario que el médico anestesista esté presente durante todo el procedimiento para monitorizar los niveles de oxígeno y la frecuencia respiratoria.
  • Alteraciones en la presión arterial y el ritmo cardíaco: la sedación puede afectar a la presión arterial y el ritmo cardíaco, especialmente en pacientes con enfermedades sistémicas preexistentes (cardiopatías, diabetes, obesidad…). Para evitar este riesgo asociado a la sedación consciente es necesario mantener una consulta preoperatoria con el anestesista, en la que valora el historial médico del paciente.

¿Cuánto tiempo dura la sedación consciente?

La sedación consciente dura un máximo de cuatro horas, aproximadamente. Por ello, lo más habitual es administrarla en tratamientos que tienen una duración de entre una hora (una endodoncia, por ejemplo) y cuatro horas (cuando se juntan varias intervenciones).

Una vez terminado el procedimiento, la persona se irá recuperando, poco a poco, del efecto de la sedación. Por ello, se recomienda que el paciente esté acompañado de un adulto responsable durante las seis horas posteriores.

¿Qué precio tiene la sedación consciente en el dentista?

En España, la sedación consciente en el dentista tiene un precio aproximado de entre 900 y 1.200 euros. No obstante, dicho precio mencionado es orientativo, ya que depende de varios factores. Por ejemplo, del tratamiento que haya que realizar o del número de horas que vaya a durar la sedación.

Preguntas frecuentes sobre la sedación consciente

¿Tengo que prepararme de alguna forma antes de la sedación?

. Antes de una sedación intravenosa es necesario acudir en ayunas: no debes tomar alimentos sólidos durante las seis horas previas ni beber agua en las dos horas anteriores. Tampoco conviene consumir alcohol en los días previos y, como después no podrás conducir y es posible que sientas cierta desorientación, lo mejor es que vengas acompañado.

¿Puedo hacer vida normal después?

No de inmediato. Durante las 24 horas siguientes no debes conducir, manejar maquinaria ni tomar decisiones importantes, y conviene que un adulto responsable te acompañe en las primeras horas, hasta que los efectos hayan desaparecido por completo.

¿La sedación consciente es apta para niños?

. Puede aplicarse en niños que, por miedo o por dificultad para colaborar, no toleran bien el tratamiento que necesitan. Por su seguridad, en estos casos cobra aún más sentido realizarla en un entorno hospitalario.

Si quieres saber cómo afrontamos la atención a los más pequeños, puedes consultar nuestro artículo sobre la primera visita del niño al dentista.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a entender, mucho mejor, qué es la sedación consciente en el dentista y cuándo recomendamos administrarla. Si después de leerlo tienes alguna duda, nuestros especialistas estarán encantados de resolverla. Puedes solicitar una primera consulta sin coste en Pérez Saavedra.

Fuentes

855 555 Eduardo Boto