¿Qué es la deglución atípica y cómo se corrige?

Estudio de un paciente con deglución atípica

¿Qué es la deglución atípica y cómo se corrige?

La deglución atípica es un trastorno en el patrón de deglución que afecta tanto a niños como a adultos y que, si no se trata a tiempo, puede provocar alteraciones en la posición de los dientes, en el desarrollo de los huesos maxilares y en la pronunciación de determinados sonidos.

Se trata de una de las consultas que más dudas genera entre los pacientes que acuden a nuestra clínica dental, sobre todo entre padres y madres que detectan que sus hijos colocan la lengua de forma anómala al tragar.

¿Qué es la deglución atípica?

La deglución atípica (también llamada deglución infantil) es un patrón de deglución en el que la lengua empuja contra los dientes anteriores (delanteros) o se interpone entre las arcadas dentarias (superior e inferior) en el momento de tragar, en lugar de apoyarse en el paladar, que es la posición correcta.

En una deglución normal, la punta de la lengua se apoya justo detrás de los incisivos superiores, en una zona del paladar conocida como papila incisiva, y ejerce presión hacia arriba mientras los labios permanecen sellados.

Cuando este patrón no se adquiere de forma adecuada, la lengua adopta una posición baja o adelantada que genera fuerzas anómalas sobre los dientes y los huesos maxilares cada vez que la persona traga.

Causas de la deglución atípica

La deglución atípica rara vez aparece de forma aislada. Suele estar relacionada con uno o varios factores que impiden la transición natural del patrón de deglución infantil al patrón maduro, una evolución que debería completarse en torno a los seis o siete años de edad.

Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Hábitos orales prolongados: la succión del dedo pulgar y el uso del chupete o el biberón más allá de los dos o tres años dificultan que la lengua aprenda a posicionarse correctamente en el paladar durante la deglución.
  • Respiración bucal: cuando el niño respira habitualmente por la boca (por obstrucción nasal, hipertrofia de adenoides u otras causas), la lengua permanece en posición baja y no estimula el desarrollo del paladar.
  • Frenillo lingual corto (anquiloglosia): limita la movilidad de la lengua e impide que alcance el paladar durante la deglución y en
  • Hipotonía de la musculatura orofacial: una falta de tono en los músculos de la lengua, los labios o las mejillas puede hacer que el patrón de deglución inmaduro persista más allá de la edad esperada.
  • Alimentación excesivamente blanda o triturada: cuando el niño no se expone a texturas sólidas en las etapas adecuadas, la musculatura orofacial no recibe los estímulos necesarios para fortalecerse y madurar.

Síntomas de la deglución atípica

Detectar la deglución atípica no siempre es sencillo, ya que se trata de un movimiento que ocurre de forma automática y que el paciente no suele percibir como anómalo. Sin embargo, existen una serie de signos que pueden hacer sospechar de la alteración:

  • La lengua se hace visible entre los dientes, ya sea al tragar o en reposo.
  • Los labios no se sellan de forma espontánea y el paciente tiene tendencia a mantener la boca entreabierta.
  • Dificultades de pronunciación en determinados sonidos, especialmente los fonemas /s/, /z/, /t/, /d/, /n/ y /l/.
  • Ruidos al masticar o deglutir que indican una coordinación inadecuada de la musculatura.

Consecuencias de la deglución atípica

Si la deglución atípica no se trata, la presión constante de la lengua sobre los dientes puede provocar una serie de consecuencias:

  • Mordida abierta anterior: los dientes superiores e inferiores no contactan al cerrar la boca, lo que afecta tanto a la función como a la estética.
  • Protrusión de los incisivos superiores: los dientes de arriba se desplazan hacia delante por la presión de la lengua.
  • Alteraciones en el desarrollo de los huesos maxilares: un paladar estrecho u ojival, compresión del maxilar superior o cambios en el perfil facial.

¿Cómo se diagnostica la deglución atípica?

El diagnóstico de la deglución atípica es fundamentalmente clínico y suele realizarse de forma conjunta entre el ortodoncista y el logopeda.

En la consulta, el profesional puede observar cómo el paciente traga (se le puede pedir que beba un poco de agua o que trague saliva) y evalúa la posición de la lengua en reposo, el sellado labial, la coordinación de la musculatura orofacial y la presencia de hábitos asociados.

En Pérez Saavedra, la doctora Laura Pérez y su equipo de ortodoncia evalúan la deglución como parte del estudio de ortodoncia de cada paciente, especialmente cuando se detectan signos de mordida abierta, protrusión dental o apiñamiento que podrían estar relacionados con un patrón de deglución inmaduro.

Para este tipo de estudio, la tecnología con la que contamos en nuestra clínica dental, como el escáner intraoral en 3D y el CBCT, nos permite obtener un diagnóstico muy completo y planificar el tratamiento de forma precisa.

Tratamiento de la deglución atípica

El tratamiento de la deglución atípica requiere un abordaje multidisciplinar en el que colaboran el ortodoncista y el logopeda. En algunos casos, también interviene el otorrinolaringólogo, cuando existe una causa obstructiva de base (obstrucción nasal, hipertrofia de adenoides…).

Durante los tratamientos, el objetivo es doble: reeducar el patrón de deglución para que la lengua adopte la posición correcta y corregir las alteraciones dentales o esqueléticas (de los huesos maxilares) que la deglución atípica haya podido provocar.

Terapia miofuncional

La terapia miofuncional es el pilar fundamental del tratamiento de la deglución atípica. Se trata de un programa de ejercicios diseñado y supervisado por un logopeda especializado en deglución atípica que tiene como objetivo fortalecer y reeducar la musculatura orofacial (lengua, labios y mejillas) para que el paciente aprenda a tragar de forma correcta.

Ejercicios para corregir la deglución atípica

A continuación, se describen algunos de los ejercicios más habituales, aunque es importante recordar que cada caso requiere una valoración individualizada:

  • Ejercicio de posición lingual en reposo: colocar la punta de la lengua en la papila incisiva (justo detrás de los incisivos superiores, en el paladar) y mantener esa posición durante varios minutos con los labios sellados. El objetivo es automatizar la postura correcta de la lengua.
  • Ejercicio de fortalecimiento lingual: presionar la punta de la lengua contra el paladar con fuerza progresiva, manteniendo la presión durante unos segundos y repitiendo varias series al día. Este ejercicio mejora el tono muscular de la lengua.
  • Ejercicio de deglución consciente: con la lengua apoyada en el paladar y los labios sellados, tragar saliva de forma deliberada prestando atención a que la lengua no empuje contra los dientes. Se practica primero con líquidos y después con sólidos, hasta que el patrón correcto se automatice.

Es fundamental que estos ejercicios se realicen de forma constante y durante el tiempo que indique el logopeda, ya que la corrección de un hábito tan automatizado como la deglución requiere paciencia y práctica diaria.

Ortodoncia

Cuando la deglución atípica ha provocado alteraciones en la posición de los dientes o en el desarrollo de los maxilares, es necesario complementar la terapia miofuncional con un tratamiento de ortodoncia. En estos casos, el ortodoncista puede utilizar diferentes tipos de aparatología en función de la edad del paciente y la gravedad de la maloclusión:

  • Aparatos de ortopedia dentofacial: en niños en fase de crecimiento, se emplean aparatos que aprovechan el desarrollo óseo para guiar la posición de los maxilares y crear espacio para la correcta alineación dental. Uno de los dispositivos más utilizados es el disyuntor de paladar.
  • Rejilla lingual: es un dispositivo que se coloca detrás de los dientes superiores e impide físicamente que la lengua empuje contra ellos al tragar. Sirve como recordatorio mecánico mientras se reeducan los hábitos.
  • Brackets o alineadores transparentes: una vez corregido el patrón de deglución (o de forma simultánea), se pueden alinear los dientes que se hayan desplazado.

Por lo general, el abordaje combinado (ortodoncia y terapia miofuncional) ofrece los mejores resultados a largo plazo y reduce el riesgo de recidiva.

¿Cuánto tiempo se tarda en corregir la deglución atípica?

La duración del tratamiento de la deglución atípica varía en función de varios factores: la edad del paciente, la severidad del trastorno, la constancia en la realización de los ejercicios y si es necesario combinar la terapia miofuncional con ortodoncia.

Como orientación general, la reeducación de la deglución mediante terapia miofuncional suele requerir entre seis y 12 meses de tratamiento activo, con sesiones periódicas con el logopeda y ejercicios diarios en casa.

Cuando además hay maloclusión (mordida abierta, protrusión dental u otras alteraciones), es necesario añadir un tratamiento de ortodoncia que puede durar entre 12 y 24 meses dependiendo de la complejidad. Lo habitual es empezar la terapia miofuncional al menos dos meses antes de colocar la aparatología, y continuar ambos tratamientos en paralelo para que los resultados se refuercen mutuamente.

En los niños, la respuesta al tratamiento tiende a ser más rápida porque los patrones musculares y esqueléticos aún están en fase de desarrollo. En los adultos, el proceso puede ser algo más prolongado, dado que el hábito está más consolidado y es necesario abordar las consecuencias ortodóncicas o esqueléticas que se hayan acumulado con los años.

En cualquier caso, es importante que tanto el ortodoncista como el logopeda supervisen la evolución de forma coordinada para garantizar que los resultados sean estables a largo plazo.

Si sospechas que tú o tu hijo podéis tener deglución atípica, te animamos a solicitar una primera consulta sin coste en Pérez Saavedra. Nuestro equipo médico especializado en ortodoncia, liderado por la doctora Laura Pérez, evaluará el caso en detalle, determinará si existe un patrón de deglución atípica y, si es necesario, coordinará el tratamiento con un logopeda especializado para que obtengas los mejores resultados.

Fuentes

855 555 Laura Pérez