¿Cuál es el mejor tratamiento para corregir la mordida cruzada?

Caso de mordida cruzada

¿Cuál es el mejor tratamiento para corregir la mordida cruzada?

¿Notas que tus dientes no encajan bien al cerrar la boca? Tal vez sientes que algo «no cuadra» al morder o que tu sonrisa se ve poco armónica. La mordida cruzada es una alteración bastante común, pero muchas veces pasa desapercibida hasta que empieza a dar problemas.

En este artículo te vamos a explicar qué es la mordida cruzada, por qué se produce, qué consecuencias puede tener y, sobre todo, cómo se puede corregir con éxito.

¿Qué es la mordida cruzada?

La mordida cruzada es una maloclusión dental en la que, al cerrar la boca, los dientes superiores no encajan correctamente con los inferiores. En una oclusión ideal, los dientes superiores están ligeramente adelantados respecto a los inferiores.

Sin embargo, cuando una persona presenta mordida cruzada ocurre justo lo contrario: los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores.

Clasificación de la mordida cruzada

La mordida cruzada puede clasificarse de dos maneras: en función de la zona de la boca en la que se localiza y en función de su origen.

En función de la zona de la boca

La mordida cruzada puede darse en una o varias zonas de la boca. Es decir, puede afectar a los dientes delanteros, a los posteriores o a ambos, y aparecer en uno o en ambos lados de la arcada dental.

  • Mordida cruzada unilateral: se da cuando la maloclusión afecta a un solo lado de la boca, ya sea el derecho o el izquierdo.
  • Mordida cruzada bilateral: se produce en ambos lados de la boca.
  • Mordida cruzada anterior: ocurre cuando afecta a la parte anterior de la boca. Es decir, los dientes superiores anteriores (delanteros) son los que están por detrás de los inferiores delanteros.
  • Mordida cruzada posterior: se presenta en la zona posterior de la boca. En este caso, son los dientes traseros superiores (premolares o molares) los que quedan por dentro de los inferiores.

En función de su origen

La mordida cruzada puede tener un origen esquelético, dental o mixto.

  • Origen esquelético: se debe a un desajuste en el desarrollo de los huesos maxilares. Puede ocurrir porque el maxilar superior no ha crecido lo suficiente o porque la mandíbula se ha desarrollado en exceso. En cualquiera de los dos casos, el hueso maxilar es demasiado pequeño, en comparación con la mandíbula, y se encuentra en desequilibrio.
  • Origen dental: se produce cuando los huesos se han desarrollado correctamente, pero los dientes presentan una alineación incorrecta.
  • Origen mixto: la mordida cruzada se debe tanto a alteraciones en el crecimiento de los huesos maxilares como a problemas en la posición de los dientes.

Causas de la mordida cruzada

La mordida cruzada se debe, principalmente, a dos causas: la genética y los hábitos orales durante la infancia.

Genética

La mordida cruzada puede ser hereditaria. Esto significa que si uno o ambos padres presentan mordida cruzada, será probable que alguno de sus hijos también la desarrolle.

Debido a esto, puede aparecer hipoplasia maxilar (cuando el maxilar superior ha crecido poco y es pequeño y estrecho) o hiperplasia mandibular (cuando es la mandíbula la que se ha desarrollado en exceso). Además, hay ocasiones en las que se dan ambas alteraciones a la vez.

Hábitos orales durante la infancia

Existen determinadas costumbres muy asociadas a los niños que pueden contribuir al desarrollo de la mordida cruzada. Los principales ejemplos de esto son los siguientes:

  • Uso excesivo de chupetes o biberones (más allá de los tres años).
  • Chuparse el dedo pulgar (más allá de los tres años).
  • Respiración bucal, en vez de nasal.
  • Colocación incorrecta de la lengua, es decir, apoyarla sobre los dientes superiores, en lugar de sobre el paladar.

Consecuencias de la mordida cruzada

La mordida cruzada provoca una serie de consecuencias negativas para la salud, la estética y la funcionalidad de la boca. Por ello, es recomendable tratarla cuanto antes.

Consecuencias esqueléticas

  • Falta de desarrollo de las estructuras óseas de la cara, sobre todo del paladar.
  • Respiración alterada.
  • Posición alterada de la lengua y los músculos de la boca.

Consecuencias dentales

  • Asimetría facial: esta consecuencia afecta, sobre todo, a las personas que padecen mordida cruzada unilateral (en un solo lado de la boca).
  • Desgastes dentales: cuando los dientes no contactan adecuadamente entre ellos, hay unos que reciben una presión y unos choques para los que no están preparados. En consecuencia, hay piezas dentales que se desgastan más que otras.
  • Sensibilidad dental: fruto de los desgastes, el esmalte se reduce y deja al descubierto la dentina, una capa superficial que contiene terminaciones nerviosas y que, por tanto, puede presentar sensibilidad ante los cambios de temperatura. Por ejemplo, al contacto con comidas y bebidas muy frías o calientes.
  • Fracturas dentales: ante desgastes dentales muy severos, los dientes pueden llegar a fracturarse.
  • Dificultades en la masticación, que pueden afectar a la digestión.
  • Problemas articulares: una mordida cruzada severa puede ocasionar problemas en la articulación temporomandibular (ATM) y dar lugar a chasquidos al abrir y cerrar la boca, bloqueos o molestias al masticar.
  • Dolor mandibular y cefaleas: como consecuencia de los problemas articulares, y debido al esfuerzo que hace la musculatura al masticar mal, pueden aparecer dolores en la mandíbula, la cabeza y el cuello.

¿Cuándo se debe tratar la mordida cruzada?

Cuanto antes se detecte y se trate la mordida cruzada, mejor. El momento ideal para corregirla es durante la infancia, entre los seis y los nueve años, cuando los huesos maxilares aún están en desarrollo. Sin embargo, también se puede corregir en adolescentes y adultos.

Algunas señales de alerta que pueden indicar la necesidad de consultar con un ortodoncista son las siguientes:

  • Dificultad para cerrar bien la boca o masticar con normalidad.
  • Desviación visible de la mandíbula al cerrar la boca.
  • Desgaste prematuro de algunos dientes.
  • Estética facial descompensada.
  • Dolor en la articulación temporomandibular.

En Pérez Saavedra contamos con un equipo dedicado en exclusiva a la especialidad de ortodoncia que está liderado por la doctora Laura Pérez. La dedicación exclusiva aporta a nuestro equipo un gran nivel de experiencia y formación y le permite evaluar a fondo cada caso para determinar el mejor momento para tratar la mordida cruzada.

¿Cómo se trata la mordida cruzada?

La elección del tratamiento dependerá del tipo de mordida cruzada, de la edad del paciente y de si el problema es dental o esquelético. Los tratamientos más habituales son los siguientes:

Disyuntor de paladar

El disyuntor de paladar es un aparato que suele utilizarse en niños de entre seis y nueve años, que se encuentran en pleno desarrollo óseo. Sin embargo, también puede usarse en adolescentes y adultos jóvenes mediante el uso de microtornillos (MARPE), unos pequeños dispositivos que permiten aplicar una fuerza mayor al aparato.

El disyuntor de paladar sirve para ensanchar un paladar que no se ha desarrollado lo suficiente, para darle un tamaño proporcionado respecto a la mandíbula. Por tanto, este aparato permite tratar la mordida cruzada de origen óseo.

Normalmente, el disyuntor de paladar hay que llevarlo entre nueve y doce meses.

Ortodoncia con brackets o alineadores transparentes

La ortodoncia, ya sea con brackets o con alineadores transparentes, está indicada para corregir la mordida cruzada en adolescentes y adultos. Dentro de los brackets, podemos distinguir dos tipos principales: los tradicionales metálicos y los estéticos de zafiro.

En Pérez Saavedra, normalmente colocamos brackets tradicionales a los adolescentes. En cambio, los pacientes adultos suelen preferir tratamientos más estéticos y discretos, como los brackets de zafiro o los alineadores transparentes de Invisalign o Spark.

Normalmente, los tratamientos de ortodoncia en adolescentes y adultos suelen durar entre 12 y 24 meses, en función de la severidad de la maloclusión.

Dicho esto, los tratamientos de ortodoncia con brackets o alineadores están pensados para corregir una mordida cruzada de origen dental. Y es que, en el caso de los adultos, una mordida cruzada de origen óseo no se podrá solucionar únicamente con ortodoncia, sino que habrá que recurrir, además, a la cirugía ortognática.

Cirugía ortognática

La cirugía ortognática es una intervención a la que se recurre cuando la mordida cruzada es de origen óseo y, además, provoca consecuencias molestas para el día a día de la persona (alteraciones severas en la masticación, la respiración, el habla…). Esto se debe a que es una intervención con un postoperatorio relativamente largo, que requiere una recuperación de varias semanas.

La cirugía actúa directamente en los huesos maxilares del paciente (maxilar superior y mandíbula) para darles el tamaño y la posición correctos. De esta manera, se puede intervenir en un maxilar superior que no se ha desarrollado lo suficiente.

La cirugía ortognática solo se realiza en adultos que han completado su desarrollo óseo, lo que suele suceder a partir de los 21 años.

Normalmente, un tratamiento completo de ortodoncia y cirugía ortognática (ya que la intervención debe acompañarse siempre del uso de brackets o alineadores transparentes) tiene una duración de unos tres años.

Como ves, la cirugía ortognática es un tratamiento mucho más complejo que el disyuntor de paladar. Aunque ambos sirven para tratar la mordida cruzada de origen óseo, los tiempos y los procedimientos difieren sustancialmente. Por ello, es fundamental detectar las maloclusiones dentales en las primeras etapas de la vida.

Si tienes un hijo de entre seis y nueve años de edad, te recomendamos venir con él a nuestra consulta para que el equipo de ortodoncistas, liderado por la doctora Laura Pérez, le haga una revisión. En una primera visita sin coste te diremos si su desarrollo óseo y dental es el adecuado.

En caso de pacientes de mayor edad, también podemos tratar, como hemos explicado en este artículo, pero siempre enfatizamos la importancia de tratar en las primeras etapas de la vida.

855 555 Laura Pérez